La presión sigue viniendo del coste del dinero, no de una pérdida estructural definitiva del oro.
El driver dominante fue el mismo triángulo que Quant debe conservar: dólar firme + yields largos altos + energía todavía cara. Eso castiga al activo sin rendimiento. La noticia FOMC no produjo una señal binaria: confirmó división interna, pero también que “most participants” seguían viendo otra subida apropiada antes de fin de año. El resultado práctico es un entorno en el que perseguir una ruptura de oro sin flow y aceptación sigue teniendo mala relación información/riesgo.
