El mercado volvió a poner el riesgo de subidas de tipos sobre la mesa.
El general mensual coincidió con el consenso, pero la tasa anual y el núcleo quedaron por encima de lo esperado. El mercado respondió con dólar +0,7%, subida del tramo corto y venta de activos sensibles a tipos reales. La plata amplificó el movimiento por su beta y componente industrial: Reuters situó la caída cerca del 5,6%, frente a aproximadamente 1,6% en oro.
El Beige Book posterior reforzó la vigilancia sobre presiones de precios. La semana pasada ya habíamos visto un mercado incómodo con yields altos pese a un empleo más débil; esta semana el petróleo elevado y el IPC caliente devolvieron prioridad a inflación y tipos. En Europa, el crecimiento empresarial de septiembre había mejorado, pero con costes de entrada más intensos; hoy el riesgo fiscal francés y los costes energéticos siguieron debilitando el euro y apoyando indirectamente al DXY.








