Mi tesis: las compras del lunes no cambiaron la estructura; Londres debe decidir si 3.900 tiene compradores reales.
El primer dato que rescato de ayer es la respuesta desde 3.881–3.900 USD. En la sesión estadounidense se produjo una expansión que alcanzó aproximadamente 3.977,95 en el gráfico de derivados. El precio desplazó al alza, forzó cierres de cortos y pudo inducir nuevas compras; no puedo demostrar qué porcentaje fue short covering ni qué participantes concretos quedaron atrapados con estas capturas. Lo que sí observo es la consecuencia: no hubo aceptación suficiente por encima de la oferta ni mitigación completa del imbalance H4 que seguía pendiente.
En Asia la recuperación ha perdido continuidad: el máximo del rebote ha quedado atrás y reaparecen máximos decrecientes. Esto es coherente con una reanudación del markdown o con un test profundo de demanda, no con una reversión confirmada. Mientras sigamos por debajo de 3.950–3.960, mi lectura táctica es vendedora; pero no voy a abrir ventas directamente sobre el mínimo de Asia. Prefiero un pullback rechazado o una ruptura, recuperación fallida y continuación.
