El retroceso sí me interesa; la paciencia, más.
Cuando el oro alcanzó 4.152,37, advertí que la subida ya estaba entrando en una oferta importante. Las capturas actuales muestran que el mercado ha respondido desde esa región y ha regresado prácticamente 100 dólares hacia abajo. Para mí, esto no convierte automáticamente el movimiento en una distribución de temporalidad mayor, pero sí cambia el bias intradía: ya no estoy siguiendo un rally; estoy estudiando el resultado del rechazo.
Lo relevante es dónde cae. Nos acercamos al nodo de alto volumen de 4.050 con una franja asiática de escaso desarrollo local. En estas áreas los desplazamientos pueden acelerarse al cruzar el volumen fino. Si aquí aparece un falso breakdown y recuperación del POC con CVD dejando de deteriorarse, estudiaré un spring/absorción local. Pero si el precio acepta por debajo y los intentos de volver a 4.060 fracasan, será más coherente tratar el rebote anterior como una oportunidad de distribución y no como soporte garantizado.
La clave: hoy el DXY ya está levantando su onda 3 de rebote y podría acercarse a nuestra resistencia de 102; los bonos a diez años, en cambio, siguen cediendo. Esa divergencia me obliga a pedir más confluencia antes de escoger dirección. Y con NFP en pocas horas, no voy a dejar que Quant confunda una tesis bien escrita con una operación validada.








