No es un risk-off limpio: el problema sigue siendo el precio del dinero.
El payroll de septiembre de solo +29K ha llevado la probabilidad de pausa de la Fed en octubre hacia el 80%, pero el Treasury a 10 años permanece cerca de 5,28%. Eso impide leer la debilidad de futuros como una señal bajista autónoma: la sesión sigue dominada por la transmisión ISM → yields/USD → oro/Nasdaq. Además, el euro continúa condicionado por el riesgo fiscal francés, lo que sostiene al dólar aunque el mercado reduzca apuestas de subida inmediata de la Fed.
