El primer rebote se produjo. La aceptación aún no está demostrada.
El escenario matinal contemplaba una recuperación desde demanda en 3.870–3.880 y el examen de la franja 3.890–3.940. La captura actual recoge un rebote hasta alrededor de 3.914–3.925 en las lecturas de flujo, y una consolidación posterior cercana a 3.903 en el gráfico de contado. Eso confirma reacción desde soporte, no un giro D1/H4. Sigue pendiente comprobar que compradores puedan absorber oferta y mantener una secuencia de mínimos crecientes.
Si recuperamos y sostenemos 3.910–3.925, con retesteo defendido y CVD/delta acompañando, vigilaré primero 3.930–3.940 y luego 3.950–3.965. Requiero aceptación; un simple barrido no basta.
Si la zona 3.910–3.925 vuelve a actuar como oferta y perdemos 3.890–3.885, observaré 3.875–3.870. La pérdida aceptada de ese mínimo reabriría 3.850–3.845, sin perseguir ventas tras expansión.
Contexto de prensa: Reuters (02/11/2026) describió rebote del oro tras el desplome de finales de semana y alivio del petróleo, mientras el riesgo de ventas forzadas en renta variable seguía presente. Fuente · Reuters. La tesis técnica procede de los gráficos de Jayu.




